Ginebra. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que alrededor de 300 mil personas trabajan en redes de estafas ilegales que operan principalmente desde Asia mediante llamadas telefónicas y plataformas en línea, muchas de ellas obligadas por organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas.
Al presentar el informe “Atrapados tras la estafa”, la directora general de la OIM, Amy Pope, explicó que estas redes generan pérdidas económicas estimadas en 114.100 millones de dólares y funcionan captando personas con falsas ofertas de empleo difundidas en redes sociales y otros medios digitales.
Pope aclaró que no todas las personas que laboran en estos centros son víctimas de trata, ya que algunas conocen la naturaleza de la actividad. Sin embargo, enfatizó que un porcentaje significativo fue engañado con promesas de trabajo y posteriormente sometido a condiciones de explotación.
La funcionaria detalló que las organizaciones criminales suelen reclutar personas con buen dominio del inglés y, en muchos casos, con formación universitaria. Una vez que viajan al país donde supuestamente trabajarán, sus pasaportes son confiscados y quedan expuestas a abusos físicos y psicológicos, además de ser retenidas contra su voluntad sin posibilidad de abandonar los centros de operaciones.
La OIM señaló que esta situación también afecta a las familias de las víctimas, quienes con frecuencia venden tierras, viviendas u otras propiedades para financiar el viaje de sus parientes y, posteriormente, reunir dinero para lograr su liberación.
El informe fue presentado en vísperas del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora cada 30 de julio, y revela que entre 2022 y 2025 la OIM brindó asistencia a unas 3.500 víctimas de estas redes en el sudeste asiático, procedentes principalmente de Indonesia, India, Sri Lanka, Kenia, Etiopía y Bangladés.
No obstante, Amy Pope indicó que la organización ha documentado víctimas originarias de más de 80 países, lo que evidencia la expansión internacional de estas estructuras criminales. Asimismo, señaló que las personas estafadas suelen ser, en muchos casos, adultos mayores, quienes son contactados por teléfono con el objetivo de obtener información bancaria y cometer fraudes financieros. EGN/Agencias



