La Policía Nacional ha desarticulado en Roquetas de Mar una red criminal dedicada a la captación y explotación sexual de mujeres inmigrantes. Hay seis personas detenidas, cuatro hombres y tres mujeres, a los que se les atribuyen, en distinto grado de participación, delitos de trata de seres humanos, pertenencia a organización criminal, detención ilegal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
Gracias a la denuncia de la familiar de una de las víctimas, que presuntamente permanecía retenida, esta pudo ser rescatada por los agente antes de que fuera coaccionada para ejercer la prostitución, según trasladan fuentes policiales a D-CERCA.
Operación Altamira
La llamada Operación Altamira arrancaba en la ciudad de Santander (Cantabria), con las declaraciones de una mujer que aseguraba haber sido captada Paraguay, trasladada a España y explotada sexualmente en un piso de Roquetas de Mar utilizado como club de alterne encubierto. Estas declaraciones permitieron al Grupo UCRIF de la ciudad a abrir una de las principales líneas de investigación.
De forma casi paralela, en Valencia otra mujer denunciaba que una familiar había sido captada por esta red y que se encontraba retenida contra su voluntad en el mismo domicilio roquetero.
El operativo estalló el pasado 2 de junio con dos registros simultáneos en sendas viviendas de Roquetas de Mar, pudiendo así rescatar a la familiar de la denunciante de Valencia antes de ser explotada sexualmente. Además, en los registros los agentes intervinieron blísteres de Viagra, 540 euros en efectivo, cocaína y una balanza de precisión, junto a ocho teléfonos móviles, documentación relacionada con la investigación, numerosos justificantes de envíos de dinero y libretas con anotaciones presuntamente vinculadas a la actividad delictiva.
Cinco de los detenidos y ambas víctimas comparten la nacionalidad paraguaya, mientras que otro de los implicados, de origen dominicano, posee la nacionalidad española.
La Operación Altamira ha estado dirigida por el Grupo II de la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Comisaría Provincial de Almería, en comunicación directa
con los grupos UCRIF de Santander y Valencia. El dispositivo contó también con la participación de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), que se encargó de las entradas y estableció el perímetro de seguridad durante las intervenciones.
Los seis detenidos fueron puestos a disposición de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instrucción de Almería, Plaza Nº 3, que decretó el ingreso en prisión provisional de cuatro de ellos.


