San Sebastián – Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en San Sebastián una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación sexual de mujeres, al tráfico de drogas y delitos contra los derechos de los trabajadores. La denominada operación ‘Buda’, la más relevante desarrollada en Euskadi en los últimos años, se ha saldado con la detención de 15 personas y la liberación de diez víctimas.
La actuación policial fue presentada este jueves en la comisaría de la Policía Nacional de San Sebastián por la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, la jefa superior de la Policía Nacional en el País Vasco, Teresa Herráez, y responsables de la investigación.Según explicaron, entre los detenidos figuran diez mujeres y cinco hombres, en su mayoría de origen colombiano. La principal investigada, una mujer colombiana nacionalizada española, ha ingresado en prisión provisional sin fianza, mientras que su pareja quedó en libertad tras abonar una fianza de 15.000 euros. El resto de arrestados permanece en libertad con medidas cautelares.
Una investigación que inició en febrero de 2025
La investigación se inició en febrero de 2025 tras una llamada anónima realizada por dos presuntas víctimas. Las pesquisas permitieron descubrir una estructura criminal organizada y jerarquizada que operaba desde una villa situada en el Camino Zubiberri de la capital guipuzcoana.
Los investigadores determinaron que la principal responsable obtenía el 50% de los beneficios generados por los servicios sexuales prestados por las mujeres explotadas. Además, la organización ejercía control sobre las víctimas, supervisando su actividad diaria, su vestimenta, sus salidas al exterior y las relaciones que mantenían con los clientes.
Los investigadores determinaron que la principal responsable obtenía el 50% de los beneficios generados por los servicios sexuales prestados por las mujeres explotadas. Además, la organización ejercía un férreo control sobre las víctimas, supervisando su actividad diaria, su vestimenta, sus salidas al exterior y las relaciones que mantenían con los clientes.
Drogas, pagos electrónicos y medicamentos ilegales
Durante la investigación, los agentes detectaron que los servicios sexuales podían abonarse en efectivo, mediante tarjeta bancaria o a través de aplicaciones de pago instantáneo. Asimismo, acreditaron la presunta distribución de cocaína, metanfetamina y otras drogas entre los clientes del establecimiento.
Las encargadas del local, conocidas como “mamis” por las propias mujeres explotadas, gestionaban los teléfonos asignados a cada víctima para concertar citas. Según la investigación, cuando los clientes solicitaban drogas utilizaban expresiones en clave como “flor blanca” para referirse a la cocaína y “flor rosa” para el denominado tusi.
Los agentes también constataron la venta de medicamentos para la disfunción eréctil sin prescripción médica y detectaron la presencia de trabajadores dedicados a labores de limpieza y mantenimiento que carecían de contrato laboral, autorización de trabajo y alta en la Seguridad Social.
Cuatro registros con intervención de material
El pasado 20 de mayo se llevaron a cabo cuatro registros autorizados judicialmente en inmuebles vinculados a la organización, incluida la villa utilizada como centro de operaciones y varios domicilios relacionados con la principal investigada.
Durante el operativo, la Policía intervino más de 65.000 euros en efectivo, además de dólares estadounidenses y libras esterlinas. También se incautaron diversas cantidades de cocaína, metanfetamina, MDMA y otras sustancias, así como pastillas para la disfunción eréctil y recipientes con una sustancia que podría ser popper.
Entre el material requisado figuran dos pistolas de aire comprimido, dos machetes, una katana y tres dispositivos táser. Asimismo, los agentes encontraron 21 teléfonos móviles, dos ordenadores portátiles, un iPad, siete datáfonos, dos drones y abundante documentación relacionada con la gestión de la actividad ilícita. La operación permitió además la incautación de relojes de alta gama, joyas de oro y diamantes y un lingote de oro de aproximadamente 20 gramos.


