Tegucigalpa, Honduras. – Una jornada de angustia y tensión se vivió en el sector de Loarque, luego de que el derrumbe de un cerro destruyera parte de un complejo de bodegas y desencadenara un incendio de gran magnitud en las inmediaciones del Anillo Periférico.
La emergencia provocó una amplia movilización de unidades del Cuerpo de Bomberos, ambulancias, agentes de la Policía Nacional y miembros de las Fuerzas Armadas, mientras familiares de los trabajadores llegaban al lugar en busca de información.
Las primeras versiones señalaban que varias personas habían quedado atrapadas dentro de una de las bodegas afectadas por el colapso y las llamas.
Inicialmente se habló de dos posibles soterrados; sin embargo, posteriormente se conoció que uno de los trabajadores logró comunicarse con su familia y aseguró que se encontraba junto a otras cuatro personas.
Ante esa información, los equipos de emergencia intensificaron las labores de búsqueda, rescate y evaluación estructural dentro del complejo.
En medio de la incertidumbre, el esposo de una de las trabajadoras llegó al lugar y rompió en llanto al no obtener respuesta de su esposa a través del teléfono celular.
El hombre relató que horas antes la había dejado en su puesto de trabajo y que desde el momento de la emergencia perdió toda comunicación con ella.
La escena reflejó la desesperación de las familias que permanecían fuera del perímetro de seguridad, a la espera de noticias sobre las personas que se encontraban dentro de las instalaciones.
Después de varias horas de trabajo, los cuerpos de socorro lograron rescatar sanos y salvos a varios empleados que habían quedado atrapados en el siniestro.
Para desarrollar las operaciones, seis equipos del Cuerpo de Bomberos ingresaron a la bodega utilizando mascarillas y equipo de protección, debido al humo, las llamas y la posible presencia de materiales peligrosos.
Los socorristas identificaron baterías de litio dentro de las instalaciones, lo que elevó el riesgo durante la emergencia.
Este tipo de dispositivos puede generar una fuga térmica, una reacción en cadena capaz de producir incendios rápidos, intensos y difíciles de controlar, además de liberar gases altamente tóxicos.
El derrumbe también causó daños en varias estructuras y vehículos que permanecían estacionados dentro o cerca del complejo de bodegas.
Las autoridades ordenaron el cierre total del paso por el Anillo Periférico, a la altura del desvío hacia la colonia Loarque, para facilitar el ingreso de las unidades de emergencia y evitar riesgos adicionales para los conductores.
La Policía y las Fuerzas Armadas acordonaron el sector, restringiendo el acceso vehicular y peatonal mientras los bomberos combatían el incendio y verificaban la estabilidad del terreno.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre personas fallecidas, mientras continúan las inspecciones para determinar si todos los trabajadores fueron localizados y descartar nuevas víctimas.
Las autoridades también deberán establecer qué provocó el desprendimiento del cerro y evaluar las condiciones del terreno donde se encuentran las bodegas afectadas.
El rescate con vida de varios empleados ofreció un momento de alivio después de horas marcadas por el fuego, la incertidumbre y el temor de las familias.




