La sección primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real ha dejado visto para sentencia el escabroso juicio a seis presuntos implicados en agresión sexual, inducción a la prostitución, corrupción de menores y amenazas, de dos menores tuteladas por la Junta, en un centro de protección, ente los años 2022 y 2023 en Ciudad Real.
El juicio, que empezó en abril, y ha tenido sesiones en mayo, junio y la última de julio, ha quedado visto para sentencia con los mismos planteamientos iniciales, de un lado las acusaciones, que ejercen fiscalía y Junta de Castilla-La Mancha (acusación popular), que solicitan abultadas penas de prisión para todo el grupo; y de otro las defensas, que niegan que supieran que las jóvenes eran menores de edad y se declaran inocentes (alguna defensa ha introducido la petición subsidiaria de penas mínimas este miércoles).
Penas de entre 20, 18 y 8 años y medio de cárcel
La fiscalía solicita entre 15 y 8 años y medio de prisión para el grupo, y para cuatro de los acusados expulsión a su país una vez que se les conceda el tercer grado de tratamiento penitenciario, en caso de ser declarados culpables.
También se exige una abultada indemnización que suma 71.000 euros por el daño moral a la adolescente, que tendrán que abonar entre todos los acusados según la implicación en el caso.
La Junta de Comunidades pide más de 20 años de cárcel para J.I.P., el principal acusado, más años de prisión por delitos de inducción a la prostitución y coacciones no solo de la menor de 14 años, sino de la de 16, que sería mayor para consentir relaciones sexuales.
Las menores fingían ser mayores de edad
Del testimonio de esta joven, a puerta cerrada, como todo el juicio, los abogados defensores se quedan con que tanto esta chica como la otra reconocen que fingían tener más edad para colarse en fiestas y discotecas, con adultos.
Los acusados de acostarse con la primera denunciante alegan “error de prohibición” que desconocían la minoría de edad.
“Investigamos una presunta red de captación de menores vulnerables”
La Policía Nacional empezó a investigar este asunto en 2023 a raíz de una información sobre presunta captación de menores vulnerables, tuteladas, en centros de Ciudad Real, para explotarlas sexualmente. Desde ese momento apareció el nombre de J.I.P. como sospechoso de hacer de gancho de esas niñas, pero las presuntas víctimas se echaron para atrás, y no se obtuvieron pruebas para demostrar que todo formaba parte de un grupo organizado y una práctica a gran escala.
De aquella investigación la policía considera tener pruebas suficientes, a través de mensajes y declaraciones, de la existencia de una menor de 14 años que entabló relación con el supuesto cabecilla, que después la ofreció a sus contactos -los otros cinco acusados- para que tuvieran sexo con ella.
Lo explicó en la segunda sesión del juicio el responsable de la UFAM (Unidad de Atención a la Familia y Mujer) de la comisaría de Ciudad Real.
Contactó con uno de los acusados
Fiscalía y acusación de la Junta de Castilla-La Mancha recogen en su escrito que la menor de 14 años, con problemas de adicciones, conoció en Ciudad Real al principal acusado, con el que «mantuvo de forma voluntaria relaciones sexuales con acceso carnal» cuando salían de fiesta, durante unos meses en 2022.
Muchos de esos encuentros eran en la casa del propio acusado, en la que convivía con su esposa, sus hijos menores y una amiga. En esas citas el adulto consumía alcohol, cocaína y cannabis con la menor.
En unos pocos meses de contacto, entre octubre de 2022 y febrero de 2023, la denuncia recoge que el acusado le propuso acostarse con otras personas, los cinco amigos y conocidos que se ha sentado en el banquillo.


