El Centro Nacional Toxicológico recomienda verificar la procedencia de estos productos, evitar aquellos con olores intensos o deterioro visible y supervisar su uso por parte de la niñez.
Tegucigalpa, Honduras. El Centro Nacional Toxicológico (CENTOX), adscrito a la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia (FCQF) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), emitió un aviso preventivo dirigido a la población hondureña ante la comercialización de juguetes sensoriales, blandos o antiestrés, conocidos popularmente como squishies.
La advertencia se relaciona con una alerta internacional emitida por la Oficina para la Seguridad de Productos y Normas del Reino Unido (OPSS, por sus siglas en inglés), sobre el juguete Squeezy Dumplings, distribuido por Samsons Cash and Carry Ltd., en el que se identificó una concentración de benceno de 20 miligramos por kilogramo (mg/kg).
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Según el CENTOX, esta cantidad supera el límite máximo permitido de 5 mg/kg. El benceno es un disolvente orgánico clasificado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) en el Grupo 1, categoría que corresponde a sustancias carcinógenas para los seres humanos.
El comunicado aclara que la alerta preventiva no implica que todos los juguetes blandos disponibles en el mercado hondureño contengan esta sustancia. Sin embargo, el centro especializado de la UNAH considera necesario fortalecer la vigilancia, verificar la trazabilidad de los productos y evitar su compra o uso cuando existan señales de posible riesgo químico.
Entre estas señales se encuentran olores químicos intensos, fugas, deterioro, textura pegajosa, decoloración o daños en la capa exterior del juguete.
Riesgo para la niñez
Desde la perspectiva toxicológica, los juguetes deben cumplir con la normativa que regula su composición para garantizar la seguridad de las personas consumidoras. Algunos pueden contener sustancias como disolventes, monómeros residuales, colorantes, suavizantes, estabilizadores y aromatizantes, que tienen la capacidad de liberar vapores.
Estas sustancias pueden ingresar al organismo mediante el contacto con la piel o por inhalación. De acuerdo con el CENTOX, la exposición puede provocar efectos agudos, como irritación de mucosas, ojos y vías respiratorias, así como efectos crónicos sistémicos, incluidas alteraciones neurotóxicas y procesos de hipersensibilidad.
La población infantil enfrenta una mayor vulnerabilidad debido a las características propias de su etapa de desarrollo. El CENTOX señala que la piel de bebés y niñas y niños pequeños es más fina y permeable, mientras que el riesgo aumenta cuando los juguetes son llevados a la boca o se utilizan en espacios cerrados y poco ventilados, donde pueden concentrarse compuestos volátiles.
Recomendaciones del CENTOX
Ante esta situación, el Centro Nacional Toxicológico recomienda a madres, padres, personas cuidadoras y población en general:
- Verificar el producto antes de comprarlo, incluyendo las advertencias de seguridad, la edad recomendada y los datos de contacto del fabricante o importador.
- Rechazar juguetes que desprendan olores químicos intensos o que presenten fugas, deterioro, pegajosidad, decoloración o daños en su capa exterior.
- Evitar que lactantes y niñas y niños pequeños manipulen estos productos, en especial si existe la posibilidad de que se los lleven a la boca.
- No exponer los juguetes al calor ni a la luz solar directa, ya que estas condiciones pueden acelerar la liberación de vapores.
- Retirar inmediatamente el producto y comunicarse con el CENTOX si, después de manipularlo, se presenta irritación en ojos, nariz, garganta o piel.
- Trasladar de inmediato a la persona afectada a un centro de atención médica en caso de una emergencia.
El CENTOX indicó que la prevención comienza con la compra informada y el uso supervisado de los juguetes. Asimismo, hizo un llamado a importadores, distribuidores y establecimientos comerciales a revisar sus inventarios y asegurar que los productos cumplan con las condiciones de seguridad requeridas.
Las personas pueden comunicarse con el Centro Nacional Toxicológico al teléfono 2216-5100, extensión 100805, o al correo electrónico centoxfqf@unah.edu.hn, para orientación relacionada con posibles exposiciones o riesgos toxicológicos.



