Tegucigalpa.— La representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Honduras, Kathryn Lo, advirtió que el desplazamiento forzado provocado por la violencia continúa afectando a miles de familias hondureñas y llamó a no normalizar esta problemática.
La reacción de la representante de ACNUR se produjo luego de que al menos 10 familias de la colonia Villa Nueva, en Tegucigalpa, fueran amenazadas de muerte y recibieran un plazo de 24 horas para abandonar sus viviendas, situación que obligó a las autoridades a intervenir en el sector.
“Más que solamente números, detrás de esa cifra grande hay familias afectadas; hay miles y miles de hondureños que han sido desplazados de su casa por la violencia. Esto no debe ser normal”, señaló Lo, al destacar el impacto humano que existe detrás de las estadísticas de desplazamiento interno.
Tras las amenazas, la Policía Nacional y la Dirección de Asuntos Especiales (DAE) desarrollaron una intervención en Villa Nueva, donde se reportó el requerimiento de una persona que sería, presuntamente, integrante de una pandilla. Las autoridades informaron que las acciones de seguridad continúan en el sector.
La Policía Nacional también anunció que mantendrá presencia permanente en la colonia, con el propósito de garantizar condiciones de seguridad que permitan a las familias afectadas regresar a sus hogares sin poner en riesgo su integridad.
Para ACNUR, estos casos evidencian que el desplazamiento forzado debe abordarse como una problemática estructural, debido a que las familias no solamente abandonan sus viviendas, sino también sus comunidades, fuentes de ingresos, centros educativos y redes de apoyo como consecuencia de las amenazas.
La situación de Villa Nueva vuelve a poner en evidencia una realidad que enfrentan diferentes comunidades de Honduras, donde grupos vinculados con la violencia y la criminalidad ejercen presión sobre pobladores para obligarlos a abandonar sus hogares.
Lo insistió en que detrás de cada cifra existen personas y familias que enfrentan consecuencias sociales y humanitarias, por lo que resulta necesario fortalecer las acciones de prevención, protección y atención a las víctimas del desplazamiento forzado.
Mientras continúan los operativos policiales en Villa Nueva, las familias afectadas esperan que las condiciones de seguridad permitan su retorno y que las investigaciones determinen quiénes estarían detrás de las amenazas que provocaron su desplazamiento.EGN



