Tegucigalpa. La cifra de hondureños fallecidos en centros de detención migratoria de Estados Unidos ascendió a 13, un dato que mantiene la preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes y familiares de las víctimas, quienes exigen investigaciones transparentes sobre las circunstancias de cada caso.
Diversos sectores han señalado la necesidad de fortalecer la asistencia y protección consular para los connacionales que permanecen bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses, especialmente aquellos que enfrentan procesos de deportación o permanecen privados de libertad por largos períodos.
Defensores de derechos humanos han insistido en que el Estado hondureño debe mantener un seguimiento permanente de los casos, verificar las condiciones de salud y detención de los migrantes y brindar acompañamiento a las familias cuando se registran fallecimientos.
Asimismo, han recordado que la protección consular constituye un derecho de los ciudadanos hondureños en el exterior, por lo que consideran indispensable reforzar la presencia de personal especializado en los consulados para atender situaciones de emergencia y garantizar el debido proceso de los migrantes.
Mientras tanto, las autoridades hondureñas continúan gestionando la repatriación de los cuerpos de los connacionales fallecidos y mantienen comunicación con las autoridades estadounidenses para conocer las causas de cada deceso. Organizaciones de apoyo a migrantes reiteraron el llamado a mejorar los mecanismos de protección y asistencia para evitar que continúen registrándose tragedias entre la población migrante hondureña. EGN



