Tegucigalpa/París. Francia enfrenta una nueva emergencia por incendios forestales que han devastado más de 7,500 hectáreas en distintos puntos del país, obligando a la evacuación de unas 20,000 personas, entre residentes y turistas, mientras cientos de bomberos trabajan para contener el avance de las llamas.
El incendio de mayor magnitud se registra en las cercanías de Burdeos, en el suroeste de Francia, donde el fuego ha consumido 4,800 hectáreas en la turística zona de la bahía de Arcachon, incluyendo el balneario de Cap-Ferret. Las llamas ya alcanzaron el cementerio de la localidad de Lège-Cap-Ferret y destruyeron al menos seis viviendas.
Durante las labores de combate, un bombero resultó herido tras la explosión de una bombona de gas en una de las residencias afectadas. En la zona fueron desplegados 200 vehículos de emergencia y seis aeronaves para intentar controlar el incendio y evitar que continúe propagándose.
Otro de los focos que mantiene en alerta a las autoridades se localiza en el departamento de Var, entre Marsella y Niza, donde el incendio se reactivó durante la jornada y ya ha consumido 2,700 hectáreas, además de dejar 25 viviendas completamente calcinadas.
A estos siniestros se suma un incendio entre las localidades de Biscarrosse y Sanguinet, donde el fuego ha arrasado unas 200 hectáreas y obligó a evacuar al menos a 220 personas como medida preventiva.
La bahía de Arcachon, ubicada en la costa atlántica francesa, es una de las zonas naturales y turísticas más importantes de la región de Nueva Aquitania, conocida por sus extensos bosques de pinos y su riqueza ecológica. Las autoridades mantienen un amplio operativo para controlar los incendios y proteger tanto a la población como a este valioso entorno natural.EGN/Agencias



