Tegucigalpa. El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, reveló que el Gobierno tuvo que devolver 120 millones de dólares de un total de 140 millones asignados al sector agrícola debido a la falta de ejecución de los proyectos dentro de los plazos establecidos, una situación que, según afirmó, privó a miles de familias campesinas de recibir inversiones para mejorar su producción.
El funcionario explicó que la devolución de los recursos fue necesaria para evitar que la cartera crediticia del país se viera afectada, ya que los fondos no fueron utilizados a tiempo por la administración anterior encabezada por la expresidenta Xiomara Castro, particularmente durante la gestión de la entonces ministra de la SAG, Laura Suazo.
“Tuvimos que devolver una cantidad fuerte de dinero porque no se había ejecutado a tiempo y ya no había margen para hacerlo. Si no devolvíamos esos recursos, la cartera crediticia del país iba a quedar en precario y no podíamos darnos ese lujo”, manifestó Molina.
El titular de Agricultura lamentó que la pérdida de estos fondos impidiera desarrollar proyectos dirigidos a las zonas rurales más vulnerables del país. Indicó que los recursos habrían permitido beneficiar a unas 5,000 familias mediante la instalación de sistemas de riego, construcción de reservorios de agua, entrega de bombas solares, maquinaria agrícola, tecnologías climáticamente inteligentes, financiamiento y asistencia técnica.
Asimismo, reveló que al asumir la administración encontraron proyectos con el 70 % del tiempo de ejecución consumido y apenas un 3 % de avance físico, lo que hizo imposible completar las inversiones antes del vencimiento de los convenios de financiamiento.
Pese a este panorama, Molina destacó que los programas impulsados por la actual administración han permitido sacar de la pobreza a alrededor de 3,000 familias a través de iniciativas de innovación agrícola. No obstante, señaló que este tipo de proyectos deben ampliarse para fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de las importaciones de alimentos.
El funcionario también alertó sobre el impacto del cambio climático en el sector agropecuario, al señalar que hasta 135 municipios podrían verse afectados por la sequía durante este año y que la etapa más crítica aún está por presentarse. En ese contexto, advirtió que Honduras tendrá que incrementar la importación de alimentos para satisfacer la demanda interna, al tiempo que insistió en la necesidad de aprovechar de manera eficiente los recursos destinados al desarrollo del campo hondureño.EGN



