Tegucigalpa, Honduras. – Ante el riesgo que la sequía representa para las comunidades rurales y la producción agrícola, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destinó 1.2 millones de dólares para desarrollar medidas preventivas en Honduras.
La representante de la institución, Fátima Espinal, informó que las acciones se concentran en Comayagua, Francisco Morazán, Choluteca y El Paraíso, departamentos afectados por las condiciones climáticas.
“Estamos realizando acciones preventivas ante la sequía en los departamentos más afectados del país. La FAO está interviniendo esta situación con 1.2 millones de dólares”, explicó Espinal.
La funcionaria señaló que las comunidades deben prepararse antes de que el riesgo se materialice. Para ello, la organización promueve medios de vida resilientes e incluye la vacunación entre las medidas de apoyo.
La intervención ocurre en medio de advertencias sobre una posible caída en la cosecha de granos básicos. El secretario de Finanzas del Consejo de Coordinación Campesina de Honduras, Darwin Cálix, estima que las pérdidas en el Corredor Seco podrían alcanzar los dos millones de quintales.
Según Cálix, la sequía y los efectos del cambio climático han agravado las condiciones para la agricultura, especialmente en los cultivos de subsistencia como el maíz y el frijol.
El representante campesino también señaló que fenómenos como El Niño están influyendo en el comportamiento del clima y podrían alterar la duración habitual del período seco.
“Nosotros esperamos un período de canícula del 15 de julio al 15 de agosto”, indicó Cálix. Sin embargo, advirtió que los efectos del fenómeno podrían prolongarla hasta los primeros días de octubre.
Este escenario mantiene bajo presión a las comunidades del Corredor Seco, mientras la FAO dirige sus recursos a fortalecer su capacidad de respuesta frente a los posibles efectos de la falta de lluvias.



