Tegucigalpa. El director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, advirtió que las lluvias previstas para el mes de agosto no serán suficientes para que los suelos de Honduras alcancen los niveles óptimos de humedad necesarios para el desarrollo de las actividades agrícolas.
El funcionario explicó que, aunque los pronósticos indican la ocurrencia de precipitaciones aisladas en diferentes regiones del país, estas no tendrán la intensidad ni la duración necesarias para revertir el déficit de humedad que afecta al territorio nacional.
Argeñal señaló que la situación será especialmente crítica en la franja del Corredor Seco, donde las condiciones de sequía continuarán afectando la disponibilidad de agua y las labores de siembra.
Entre los departamentos que enfrentarán mayores impactos mencionó a Choluteca, Valle, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz y Ocotepeque, además del sur de Comayagua, Intibucá y Lempira, zonas que integran el Corredor Seco hondureño.
El director de Cenaos indicó que no será sino hasta después del 10 de septiembre cuando podrían registrarse lluvias de mayor intensidad, capaces de mejorar las condiciones de humedad en los suelos.
Según Argeñal, este comportamiento climático responde a los efectos del fenómeno de El Niño, que continúa influyendo en los patrones de precipitación del país y favoreciendo condiciones de sequía prolongada.
Las autoridades advierten que la persistencia de la falta de lluvias podría afectar la producción agrícola, la disponibilidad de agua para consumo humano y las actividades productivas, además de agravar el impacto económico sobre las familias hondureñas, en un contexto marcado por la crisis energética y el incremento en el costo de vida.EGN



