El director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, advirtió que las lluvias previstas para el mes de agosto no serán suficientes para que los suelos de Honduras alcancen los niveles óptimos de humedad necesarios para el desarrollo de las actividades agrícolas.
La capital hondureña podría enfrentar un racionamiento de agua más severo a partir del 1 de agosto, pasando de un suministro cada siete días a uno cada nueve, debido a la crítica disminución en los niveles de las represas que abastecen a la ciudad.