Los ingresos del Gobierno superan los 190 mil millones de lempiras en lo que va de 2026, pero la transformación de esos recursos en obras, proyectos productivos y programas sociales avanza con lentitud.
Las instituciones que presenten una baja ejecución presupuestaria podrían perder parte de sus recursos a partir de agosto, cuando la Secretaría de Finanzas revise el avance de cada dependencia y reasigne fondos a las entidades con mayor capacidad para utilizarlos.
La dificultad del Estado para convertir el presupuesto en obras concretas continúa limitando el crecimiento económico y la generación de empleo en Honduras, advirtió Alejandro Kaffatti, oficial de Política Pública del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).