España volvió a encontrar en Mikel Merino una respuesta de emergencia para seguir soñando en grande. Cuando el partido parecía condenado al alargue, el volante apareció en el minuto 91 y firmó el 1-0 ante Portugal, resultado que clasificó a la Roja a los cuartos de final del Mundial y puso fin al camino de Cristiano Ronaldo.