El Distrito Central se mantiene bajo alerta roja por sequía, debido a las condiciones de déficit de lluvias que han provocado una reducción significativa en los niveles de los principales embalses que abastecen de agua potable a la capital hondureña.
La capital hondureña podría enfrentar un racionamiento de agua más severo a partir del 1 de agosto, pasando de un suministro cada siete días a uno cada nueve, debido a la crítica disminución en los niveles de las represas que abastecen a la ciudad.