Tegucigalpa. El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Mario Díaz, afirmó que la salida de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) representó un retroceso en el combate a la corrupción, al considerar que este mecanismo internacional aportaba una importante capacidad técnica para la investigación de casos de alto impacto.
El funcionario sostuvo que la desaparición de la misión redujo la capacidad investigativa del Estado para enfrentar este tipo de delitos. «No podemos negar que eso implicó un bajón en el combate a la corrupción», expresó al referirse a la decisión del Congreso Nacional de poner fin al mandato de la MACCIH.
Díaz también señaló que el Poder Judicial mantiene una política de apertura al escrutinio público y a las observaciones de la sociedad civil, al considerar que la auditoría social fortalece la institucionalidad. En ese sentido, aseguró que cualquier informe o señalamiento dirigido al sistema de justicia será analizado para identificar posibles áreas de mejora.
El magistrado reconoció que el combate a la corrupción continúa enfrentando importantes desafíos y agregó que los cambios registrados tanto en el Ministerio Público como en el propio Poder Judicial también han incidido en el ritmo de investigación y judicialización de algunos expedientes.
Asimismo, aseguró que la Corte Suprema de Justicia mantiene el compromiso de resolver los casos sometidos al conocimiento de los jueces con celeridad y estricto apego a la Constitución de la República, la legislación nacional y los tratados internacionales suscritos por Honduras.EGN



