Tegucigalpa, Honduras. – La Jornada Nacional de Vacunación concluyó este martes 30 de junio en Honduras, tras más de un mes de actividades orientadas a acercar la inmunización a la población y reforzar la prevención de enfermedades.
El cierre fue confirmado por el doctor Juan José Flores, director del Hospital General San Felipe, quien informó que, aunque la campaña nacional finalizó, las vacunas continuarán disponibles para la población en los diferentes centros de salud del país.
El médico exhortó a los padres de familia a no descuidar los esquemas de vacunación de sus hijos, especialmente ante el riesgo que representan enfermedades prevenibles como el sarampión.
Flores recordó que los adultos también pueden acudir a los establecimientos sanitarios para aplicarse refuerzos contra el sarampión o la influenza, de acuerdo con las recomendaciones médicas.
La jornada inició el pasado 13 de mayo y originalmente estaba prevista para finalizar el 29 de mayo, pero las autoridades decidieron extenderla hasta este 30 de junio para ampliar la cobertura.
La meta era alcanzar a 2 millones 557 mil 72 hondureños, entre niños, jóvenes y adultos.
Sin embargo, según estimaciones oficiales, menos del 70 % de esa población recibió las vacunas durante el período establecido.
Las autoridades atribuyen ese resultado a la resistencia de una parte de la población y a la incredulidad que aún persiste en torno a las vacunas.
El bajo nivel de cobertura preocupa al sector salud, debido a que la vacunación es una de las principales herramientas para evitar brotes y proteger especialmente a menores de edad, adultos mayores y personas con mayor vulnerabilidad.
Aunque la jornada como campaña nacional llegó a su fin, las autoridades insisten en que la vacunación no se detiene.
El llamado es a que las familias acudan a los centros de salud, completen los esquemas pendientes y aprovechen la disponibilidad de biológicos para reducir el riesgo de enfermedades prevenibles.
El cierre de la jornada deja como principal desafío recuperar la confianza de la población y elevar los niveles de inmunización en un momento en que el país enfrenta alertas sanitarias y la necesidad de reforzar la prevención comunitaria.



