Tegucigalpa, Honduras. – Honduras mantiene bajo vigilancia 200 casos sospechosos de sarampión, además de seis contagios confirmados, una situación que ha encendido las alertas entre las autoridades sanitarias y el gremio médico.
El jefe de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud, Homer Mejía, confirmó las cifras e informó que se desarrolla el bloqueo epidemiológico correspondiente alrededor de cada caso positivo.
También pidió acudir inmediatamente a los centros de salud ante síntomas como fiebre, tos, conjuntivitis y erupciones en la piel. Aseguró que la vacuna es segura y está disponible en los establecimientos sanitarios del país.
La preocupación aumenta por la capacidad de transmisión del sarampión. De acuerdo con los expertos consultados, una persona contagiada puede infectar hasta a otras 18 dentro de su círculo cercano.
El epidemiólogo Tito Alvarado describió la situación como una alerta grave y recordó que Honduras erradicó la enfermedad en 1997. Para reducir el riesgo de una epidemia, indicó que la cobertura de vacunación debería superar el 95 %.
Alvarado recomendó vacunarse incluso a quienes recibieron una dosis durante su infancia.
Llamado urgente a las familias
La doctora Melissa Mejía alertó sobre el aumento de casos sospechosos e instó a los padres a completar el esquema de vacunación de sus hijos.
“El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños”, expresó.
El médico y diputado Carlos Umaña coincidió en que el país atraviesa una situación de alerta y pidió a las familias revisar los carnés de vacunación de los menores.
“Honduras no puede permitirse un brote de sarampión. La vacunación es la única forma efectiva de prevenirlo”, manifestó.
Umaña advirtió que la enfermedad puede ser mortal y que algunas personas podrían desarrollar complicaciones graves posteriormente.
Aunque Honduras dispone de vacunas, los especialistas señalaron que todavía existe escepticismo entre parte de la población, lo que dificulta completar los esquemas.
Las autoridades concentraron el llamado especialmente en los niños de uno a cinco años y reiteraron que la prevención mediante la vacunación representa el principal escudo para impedir que los contagios se conviertan en un brote de mayor alcance.



