Tegucigalpa, Honduras. – La agencia Moody’s Ratings confirmó la calificación soberana B1 con perspectiva estable para Honduras, al considerar que el país mantiene un perfil crediticio sin cambios significativos, pese a los desafíos que enfrenta.
La perspectiva estable indica que Moody’s no anticipa modificar la nota durante los próximos 12 meses, siempre que el entorno económico y político no experimente variaciones importantes.
En su evaluación más reciente sobre América Latina y el Caribe, la calificadora identificó la inseguridad, el crimen organizado y la polarización política entre los factores que frenan la inversión, elevan los costos para el Estado y debilitan la institucionalidad hondureña.
El informe también plantea preocupaciones por el alto costo de la vida y el deterioro de la confianza en las instituciones.
En ese escenario, las remesas continúan siendo un soporte fundamental para la economía nacional, pese al endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y al impuesto aplicado a determinadas transferencias.
Moody’s mantuvo igualmente una perspectiva estable para América Latina y el Caribe, aunque estima que la región crecerá por debajo del promedio de los mercados emergentes.
La calificadora atribuye ese desempeño a limitaciones estructurales, bajos niveles de inversión y una reducida productividad.
Para Centroamérica, el panorama presenta mejores señales. La demanda interna, las remesas, el turismo y la inversión extranjera directa continuarán favoreciendo el crecimiento económico de la subregión.
El análisis concluye que la estabilidad crediticia de Honduras dependerá de la capacidad del Gobierno para fortalecer las instituciones, mejorar la seguridad y mantener la disciplina fiscal.
También será necesario generar condiciones que estimulen la inversión y permitan avanzar hacia un crecimiento económico sostenible, según la evaluación.



