Tegucigalpa, Honduras. – El exgerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Salomón Ordóñez, advirtió que cualquier incremento en la tarifa de energía eléctrica tiene un impacto directo en la competitividad económica de Honduras.
El también analista y asesor en temas energéticos del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) señaló que el ajuste tarifario no solo afecta el recibo de los consumidores, sino también los costos de producción, los precios de los alimentos y la capacidad del país para atraer inversión.
Ordóñez reconoció que el Gobierno hizo un esfuerzo al reducir el ajuste previsto inicialmente de 21 % hasta fijarlo en 12 %.
Sin embargo, consideró que aun con esa rebaja el aumento representa una carga para la población hondureña.
El experto explicó que cuando sube el costo de la energía, también se encarecen los procesos productivos, el transporte, la refrigeración, la operación de comercios y la elaboración de bienes de consumo.
Ese impacto, agregó, termina trasladándose a la canasta básica, provocando precios más altos para los hogares.
Ordóñez también advirtió que las tarifas eléctricas elevadas reducen la competitividad de Honduras frente a otros países de la región.
Según explicó, las empresas comparan los costos de la energía antes de decidir dónde instalar sus operaciones, por lo que un sistema eléctrico caro e ineficiente limita la atracción de nuevas inversiones.
A criterio del exgerente de la ENEE, la situación actual es consecuencia de decisiones que no se tomaron durante los últimos 10 a 15 años, período en el que se postergaron acciones necesarias para ordenar el sector eléctrico.
Por esa razón, llamó a impulsar una licitación pública transparente que permita reducir las pérdidas de la estatal energética.
Ordóñez insistió en que la solución no debe limitarse a nuevos incrementos tarifarios, sino a medidas estructurales que mejoren la eficiencia de la ENEE y reduzcan el peso financiero que actualmente afecta al país.
El señalamiento se suma al debate nacional sobre la necesidad de rescatar la empresa eléctrica estatal, mejorar la calidad del servicio y evitar que los costos del sistema sigan recayendo sobre los consumidores y el sector productivo.
Para el asesor energético, Honduras necesita avanzar hacia un modelo más competitivo, transparente y sostenible, capaz de ofrecer energía a precios razonables y con condiciones que favorezcan la inversión, el empleo y el desarrollo económico.



