Tegucigalpa- El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) advirtió que el alto nivel de impunidad en los casos de muertes violentas de mujeres, que ronda el 95 %, constituye una alerta que debilita la capacidad preventiva de la justicia en Honduras.
Joselin Padilla, coordinadora de la Defensoría de la Mujer del CONADEH, señaló que entre 2002 y agosto de 2026 se registraron cerca de 8,600 muertes violentas de mujeres, una situación que, según indicó, requiere medidas urgentes por parte del Estado para frenar este flagelo.
Padilla sostuvo que el desafío no consiste únicamente en aumentar las penas, sino en fortalecer las acciones de prevención, investigación y sanción. En ese sentido, consideró necesario reforzar al Ministerio Público y al Poder Judicial, además de impulsar políticas públicas con indicadores que permitan medir resultados.
La defensora destacó también la importancia de brindar una respuesta temprana y efectiva a las mujeres que acuden a instituciones como la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial, especialmente cuando existen antecedentes o señales de violencia.
El CONADEH reconoció que el Estado ha creado mecanismos para investigar estos delitos con perspectiva de género, pero advirtió que la persistencia de las muertes violentas demuestra que las medidas adoptadas no han sido suficientes para prevenirlas. Padilla recordó que este fenómeno es multicausal y requiere identificar los diferentes factores que contribuyen a la violencia contra las mujeres.
Finalmente, el organismo pidió mayores recursos financieros para las instituciones que integran el sistema de justicia, con el objetivo de fortalecer su capacidad de respuesta y garantizar el acceso efectivo a la justicia. El CONADEH reiteró que ha recomendado al Estado hondureño adoptar acciones urgentes para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra las mujeres.



