Tegucigalpa. El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, afirmó que el tipo de cambio no puede ser controlado directamente, debido a que su comportamiento responde principalmente a la oferta y demanda de dólares en el mercado.
Lagos señaló que el lempira ha registrado un menor ritmo de depreciación durante 2026, aunque no descartó que el precio del dólar pueda alcanzar los 27 lempiras al cierre del año.
Según explicó, en 2024 el deslizamiento de la moneda fue de aproximadamente 73 centavos, mientras que en 2025 rondó un lempira. En lo que va de 2026, la depreciación acumulada alcanza unos 43 centavos.
El funcionario indicó que históricamente el deslizamiento esperado del lempira se encuentra entre el 2 % y 2.5 %, por lo que consideró necesario que el país aprenda a convivir con las variaciones del mercado cambiario.
Lagos sostuvo que una mayor entrada de dólares mediante inversiones y otras fuentes de divisas permitiría reducir la presión sobre el tipo de cambio. “En la medida que atraigamos mayor oferta de dólares y mayores inversiones al país, vamos a quitar presión sobre el tipo de cambio”, afirmó.
Asimismo, destacó que Honduras cuenta actualmente con alrededor de 11,600 millones de dólares en reservas internacionales, equivalentes a 6.3 meses de importaciones, nivel que calificó como récord.
El presidente del BCH explicó que las reservas representan un respaldo importante para la economía hondureña, especialmente ante eventuales choques externos, ya que permiten garantizar la disponibilidad de divisas para las importaciones.
Ante este escenario, el BCH apuesta por mantener un nivel adecuado de reservas y promover mayores flujos de dólares hacia el país para reducir las presiones sobre el mercado cambiario y mantener la estabilidad económica.EGN



