Bogotá, Colombia. El sacerdote jesuita Javier Giraldo, reconocido por su trayectoria de más de cinco décadas en la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a víctimas de la violencia en Colombia, murió este martes a los 82 años.
La comunidad colombiana de los Jesuitas informó que Giraldo falleció en un hospital, una semana después de sufrir una caída en su vivienda. Su muerte generó mensajes de reconocimiento por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos y figuras políticas.
Giraldo fue fundador en 1988 del Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), desde donde documentó durante años violaciones de derechos humanos, desapariciones y hechos de violencia política, además de acompañar a comunidades vulnerables en la búsqueda de verdad y justicia.
Uno de sus últimos grandes esfuerzos fue la búsqueda de los restos del sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo, conocido como el “cura guerrillero”, cuyos restos fueron entregados este año a sus familiares y allegados por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas.
Organizaciones como Indepaz destacaron su legado como un ejemplo de resistencia no violenta y compromiso con la dignidad humana. Giraldo también tuvo un papel relevante en la documentación de la masacre de Trujillo, por la que el Estado colombiano reconoció su responsabilidad.
Su trayectoria lo convirtió en una figura emblemática de la defensa de las víctimas y la construcción de memoria histórica en Colombia. Sus allegados y organizaciones sociales destacaron que su legado permanecerá ligado a la búsqueda de verdad, paz y justicia social. EGN/AGENCIAS



