Tegucigalpa– El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) advirtió que Honduras enfrenta una grave crisis en el sistema de protección de la niñez, reflejada en el alto número de muertes violentas de menores de 18 años, y urgió al Estado a implementar políticas públicas de prevención para garantizar la vida y los derechos de niñas, niños y adolescentes.
La coordinadora de la Defensoría de la Niñez del CONADEH, Cándida Maradiaga, informó que durante el primer semestre de 2026 se registraron 94 muertes violentas de menores de edad, lo que equivale a una víctima cada 46 horas. Agregó que entre enero de 2020 y junio de 2026 se contabilizaron 1,330 muertes violentas de niñas, niños y adolescentes, con un promedio de 17 casos mensuales.
Según el organismo, el grupo más afectado es el de adolescentes entre 15 y 18 años, que concentra 997 de las víctimas, es decir, el 75 % del total. Además, Francisco Morazán, Cortés, Olancho y Yoro son los departamentos con mayor incidencia, al concentrar el 58 % de los casos registrados en ese período.
Maradiaga manifestó que las cifras no pueden seguir siendo ignoradas por las autoridades y señaló que la reciente muerte violenta de cuatro adolescentes evidencia la urgencia de fortalecer el sistema de protección de la niñez. «El sistema de protección hacia niñas, niños y adolescentes está en crisis», afirmó.
La defensora explicó que la problemática va más allá de los homicidios y está vinculada a otras graves vulneraciones de derechos humanos. Indicó que más de un millón de niñas y niños permanecen fuera del sistema educativo, pese a que la población escolar debería superar los 2.4 millones. Asimismo, denunció que alrededor de 1.2 millones de menores trabajan desde los cinco años de edad, situación que afecta su desarrollo y limita sus oportunidades.
También alertó sobre el reclutamiento forzado de menores por parte del crimen organizado, una práctica documentada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como el incremento de la trata de personas, el desplazamiento forzado y la participación de adolescentes en delitos relacionados con tráfico de drogas, extorsión y portación ilegal de armas.
Maradiaga cuestionó que, en muchos casos, las niñas, niños y adolescentes sean vistos como victimarios en lugar de víctimas de un entorno marcado por la violencia, la exclusión y la falta de oportunidades.
Ante este panorama, el CONADEH exigió al Estado hondureño adoptar medidas urgentes y coordinadas para prevenir la violencia contra la niñez mediante políticas públicas tanto a nivel nacional como local. El organismo enfatizó que la protección de los menores es una obligación ineludible del Estado y demandó respuestas inmediatas y contundentes de todas las instituciones responsables de garantizar sus derechos.EGN



