Washington, Estados Unidos. La población de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos alcanzó los 15.8 millones de personas en 2024, un incremento significativo frente a los aproximadamente 11 millones que se mantuvieron durante la década de 2010, según un estudio del Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés).
El informe señala que el aumento de casi cinco millones de personas responde principalmente al incremento de llegadas por la frontera entre Estados Unidos y México, así como a programas implementados durante la administración del expresidente Joe Biden que buscaban reducir la presión migratoria y ordenar los flujos de ingreso al país.
Los analistas Ariel G. Ruiz Soto, Julia Gelatt y Van Hook indicaron que es posible que la población migrante irregular haya dejado de crecer o incluso haya disminuido desde 2025, debido a la reducción de los cruces fronterizos tras la llegada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca y la aplicación de políticas migratorias más restrictivas.
“Si la administración logra aumentar considerablemente las deportaciones y si las entradas en la frontera se mantienen en sus niveles notablemente bajos, la población de inmigrantes indocumentados podría comenzar a disminuir en 2026 y más allá”, señalaron los investigadores.
El estudio destaca un cambio en la composición de la migración irregular por nacionalidades. En 2024, los ciudadanos mexicanos representaban el 35 % del total de inmigrantes indocumentados, una proporción menor en comparación con el 62 % registrado en 2010 y el 49 % en 2019.
Uno de los principales incrementos corresponde a los migrantes provenientes de Centroamérica. Entre 2019 y 2024, la población irregular de esta región aumentó en 2.3 millones de personas, impulsada principalmente por el crecimiento de llegadas desde Honduras y Guatemala.
Asimismo, el informe señala que la migración irregular procedente de Sudamérica aumentó en 1.3 millones durante el mismo período, con mayor presencia de ciudadanos de Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil.
El MPI concluye que los cambios recientes en los flujos migratorios reflejan una transformación en el origen de las personas que llegan a Estados Unidos, con una disminución relativa de la migración mexicana y un crecimiento de nuevos grupos provenientes de Centroamérica y Sudamérica. EGN/Agencias



